Rabia: prevenir está en nuestras manos

Rabia: prevenir está en nuestras manos

Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia, una fecha que busca generar conciencia sobre esta enfermedad y promover acciones para su prevención y control.

La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso y puede transmitirse a las personas principalmente a través de la saliva de animales infectados, generalmente por mordeduras o arañazos.

Aunque se trata de una enfermedad grave, la rabia puede prevenirse. La vacunación de los animales, la tenencia responsable y la atención oportuna ante una posible exposición son fundamentales para proteger la salud.

¿Cómo se transmite la rabia?

El virus de la rabia puede transmitirse cuando la saliva de un animal infectado entra en contacto con una persona a través de:

  • Mordeduras.
  • Arañazos.
  • Contacto directo con mucosas.
  • Contacto de saliva con lesiones o heridas en la piel.

Los perros y gatos pueden participar en la transmisión de la rabia, pero otros mamíferos también pueden transmitirla, incluidos los murciélagos.

Por eso, cualquier posible exposición debe tomarse en serio y ser valorada oportunamente.

¿Qué hacer si lo muerde o araña un animal?

Ante una mordedura, arañazo o posible contacto con saliva de un animal, actuar rápidamente es fundamental.

1. Lave inmediatamente la zona afectada

Lave la herida con abundante agua y jabón durante varios minutos.

2. No minimice la lesión

Incluso si la herida parece pequeña, debe ser valorada por un profesional de la salud cuando exista la posibilidad de exposición a la rabia.

3. Consulte lo antes posible

Acuda a un servicio de salud para que un profesional evalúe el riesgo y determine si requiere vacunación contra la rabia, inmunoglobulina u otras medidas de atención, de acuerdo con las características de la exposición.

4. Evite automedicarse

No aplique sustancias irritantes ni remedios caseros sobre la herida. Siga las indicaciones del personal de salud.

¿Qué información debe proporcionar durante la consulta?

Para realizar una adecuada valoración del riesgo, es importante informar al equipo de salud, si es posible:

  • Qué animal produjo la exposición.
  • Si ocurrió una mordedura, arañazo o contacto con saliva.
  • Dónde ocurrió el contacto.
  • Cuándo ocurrió.
  • Si el animal es conocido o desconocido.
  • Si tiene propietario.
  • Si cuenta con vacunación antirrábica.
  • Si puede ser localizado u observado.

Esta información ayuda al equipo de salud a definir la conducta más adecuada para cada situación.

La prevención también comienza con nuestras mascotas

La vacunación antirrábica de perros y gatos es una de las principales medidas para prevenir la transmisión de la rabia.

Además, tenga en cuenta estas recomendaciones:

  • Mantenga al día la vacunación de perros y gatos.
  • Evite el contacto con animales desconocidos o silvestres.
  • No manipule animales enfermos, muertos o con comportamientos inusuales.
  • Mantenga una tenencia responsable de sus mascotas.
  • Enseñe a los niños a no acercarse a animales desconocidos.
  • Consulte ante cualquier posible exposición de riesgo.

Ante una posible exposición, consulte oportunamente

La rabia es una enfermedad que puede prevenirse cuando se toman las medidas adecuadas.

Si usted ha sufrido una mordedura, un arañazo o ha tenido contacto de riesgo con la saliva de un animal, lave la zona afectada y consulte lo antes posible con un profesional de la salud.

Actuar oportunamente permite evaluar el riesgo y definir las medidas necesarias para proteger su salud.

Ante una posible exposición, consulte oportunamente con su médico.