Cada 17 de octubre se conmemora el Día Mundial contra el Dolor, una fecha que invita a reconocer el impacto que el dolor puede tener en la calidad de vida y la importancia de acceder a una atención integral, segura y oportuna.
El dolor puede afectar mucho más que el cuerpo. También puede interferir con el sueño, el estado de ánimo, el trabajo, las relaciones familiares y las actividades que usted disfruta.
Por eso, escuchar su cuerpo, reconocer cuándo necesita ayuda y consultar oportunamente son pasos importantes para cuidar su bienestar.
El dolor no tiene que normalizarse
Sentir dolor no siempre es una consecuencia que deba aceptar sin buscar alternativas de manejo.
El dolor crónico, por ejemplo, puede convertirse en una condición de salud que requiere una valoración integral. Dependiendo de su causa y de las necesidades de cada persona, el tratamiento puede incluir medicamentos, fisioterapia, apoyo psicológico, actividad física adaptada u otras intervenciones.
El objetivo no es únicamente disminuir la intensidad del dolor, sino también favorecer la funcionalidad, el descanso y la calidad de vida.
¿Qué tipos de dolor existen?
El dolor puede presentarse de distintas formas y conocer sus características puede ayudar a comunicar mejor lo que usted siente durante una consulta.
Dolor agudo
Generalmente aparece de manera repentina, por ejemplo, después de una lesión, una quemadura o una cirugía.
Puede funcionar como una señal de alerta y suele disminuir a medida que mejora la causa que lo produjo.
Dolor crónico
Persiste o reaparece durante un periodo prolongado y puede afectar las actividades cotidianas.
Algunos dolores de espalda, la fibromialgia y determinadas formas de migraña pueden presentarse como dolor crónico.
Dolor neuropático
Se produce como consecuencia de una lesión o enfermedad que afecta el sistema nervioso.
Puede sentirse como:
- Ardor.
- Descargas eléctricas.
- Hormigueo.
- Punzadas.
- Sensibilidad exagerada al tacto.
Dolor relacionado con el cáncer
Puede estar asociado con la enfermedad o con algunos de sus tratamientos.
Su manejo debe ser individualizado y tener en cuenta las características del dolor, la condición de salud y las necesidades de cada paciente.
¿Cómo comunicar cuánto le duele?
El dolor es una experiencia personal. Una herramienta sencilla para comunicar su intensidad a un profesional de la salud es utilizar una escala de 0 a 10:
- 0: no presenta dolor.
- 1 a 3: dolor leve.
- 4 a 6: dolor moderado.
- 7 a 10: dolor intenso.
Esta escala es únicamente orientativa. El número no es lo único importante.
Durante la consulta también es útil explicar:
- Dónde siente el dolor.
- Cuándo comenzó.
- Cuánto tiempo dura.
- Cómo describiría la sensación.
- Qué situaciones lo aumentan o disminuyen.
- Cómo afecta su descanso y sus actividades diarias.
Esta información puede ayudar al profesional de la salud a comprender mejor lo que usted está experimentando.
¿Qué puede hacer si tiene dolor?
1. No minimice lo que siente
Si el dolor afecta su descanso, su estado de ánimo, su movilidad o sus actividades cotidianas, consulte con un profesional de la salud.
No necesita esperar a que el dolor sea insoportable para buscar orientación.
2. Lleve un registro de su dolor
Anote cuándo aparece, cuánto dura, dónde lo siente, qué intensidad tiene y qué situaciones lo mejoran o empeoran.
Esta información puede ser útil durante la valoración médica.
3. Consulte oportunamente
Una valoración profesional permite explorar las posibles causas del dolor y definir alternativas de tratamiento según sus necesidades.
4. Pregunte por las opciones de manejo
Dependiendo del tipo y la causa del dolor, pueden considerarse diferentes estrategias, entre ellas:
- Medicamentos.
- Fisioterapia.
- Actividad física adaptada.
- Estrategias psicológicas.
- Técnicas de relajación.
- Procedimientos especializados cuando estén indicados.
En algunos casos se utiliza un manejo multimodal, que combina distintas alternativas y tiene en cuenta los aspectos físicos, emocionales y sociales de cada persona.
5. Evite la automedicación prolongada
No aumente las dosis ni combine medicamentos por su cuenta.
Algunos analgésicos pueden producir efectos adversos o interactuar con otros tratamientos. Consulte con un profesional antes de iniciar, modificar o prolongar el uso de un medicamento para el dolor.
Su dolor merece ser escuchado
Cada persona experimenta el dolor de manera diferente. Hablar sobre lo que siente, recibir una valoración adecuada y participar en las decisiones sobre su tratamiento son pasos importantes para cuidar su salud.
No normalice el sufrimiento ni se resigne a vivir con dolor sin buscar orientación.
Consultar oportunamente y expresar sus dudas puede ayudarle a construir, junto con su equipo de salud, un plan de manejo seguro y acorde con sus necesidades.
Javesalud lo invita a escuchar su cuerpo, cuidar de usted y recordar que aliviar el dolor también es cuidar su calidad de vida.
Si el dolor afecta su descanso, su ánimo o sus actividades cotidianas, agende su consulta en Javesalud y reciba una valoración de acuerdo con sus necesidades.